La adaptación a la escuela infantil: acompañar las primeras separaciones

Actualizado: 11 oct

El primer día puede traer lágrimas, nervios y muchas dudas. Es normal. Adaptarse significa conocer el espacio y descubrir que la familia se va y vuelve.
¿Cuánto dura?
No hay un tiempo igual para todos. Algunos niños se sienten cómodos en pocos días y otros necesitan varias semanas. También puede haber momentos de retroceso después de unas vacaciones, una enfermedad o un cambio en casa. Necesitar más apoyo no significa que la adaptación vaya mal.
Cómo ayudar desde casa
Habla de la escuela con naturalidad: «Vas a jugar con otros niños. Tu educadora estará contigo y después volveré». Al despedirte, mantén el mismo ritual: abrazo, frase corta, beso y salida. No te vayas a escondidas ni alargues demasiado la despedida.
Si la escuela lo permite, puede llevar un objeto conocido y adecuado a su edad. En bebés menores de un año, no debe dejarse en el espacio de sueño. Preparar la ropa y la mochila la noche anterior también ayuda a que la mañana sea más tranquila.

Al recogerlo, pregunta qué ha hecho, con quién ha jugado o qué canción ha escuchado. La educadora podrá contarte cuándo se ha calmado, si ha comido y cómo ha participado.
Comparte con el equipo de Carrusel qué le calma y acordad cómo acompañar las despedidas según sus necesidades y la organización del centro. Si después de varias semanas el malestar sigue siendo muy intenso o afecta al sueño y a la alimentación, conviene hablar con la escuela y con su pediatra.
Después de ti, en las mejores manos




