La importancia del gateo: descubrir el mundo a su ritmo

Actualizado: 11 oct

Gatear permite sostener el cuerpo, coordinar movimientos y acercarse a lo que despierta la curiosidad. Es una experiencia valiosa, aunque no todos los bebés pasan por ella antes de caminar.
Qué practica cuando gatea
Al apoyarse sobre manos y rodillas, el bebé ajusta el equilibrio y reparte el peso entre brazos, piernas y tronco. También aprende a cambiar de dirección, detenerse y elegir qué quiere explorar.
El gateo suele aparecer alrededor de los 7 a 10 meses, pero es una referencia orientativa. Antes pueden aparecer giros, arrastres, balanceos o apoyos sobre los brazos.
Cómo acompañar el movimiento
Prepara una superficie firme, limpia y despejada. Coloca cerca una pelota blanda, un libro de tela o tu propia cara. Túmbate a su altura y deja que decida cómo moverse. No hace falta dirigirle las piernas ni ponerle en una postura concreta.
El tiempo boca abajo se hace despierto y vigilado. Empieza con ratos breves y aumenta según lo tolere. Para dormir, siempre boca arriba y en una superficie firme.

Retira piezas pequeñas, cables y objetos que pueda llevarse a la boca. Evita los andadores con ruedas: pueden causar accidentes y no enseñan el equilibrio necesario para caminar.
Mi bebé no gatea: ¿debo preocuparme?
No gatear, por sí solo, no significa que exista un problema. Algunos bebés se arrastran, se desplazan sentados o caminan sin pasar por el gateo. Lo importante es observar la evolución y el uso de ambos lados del cuerpo.
Consulta si pierde una habilidad, utiliza mucho menos un brazo o una pierna, parece tener dolor o tu preocupación se mantiene. El pediatra valorará el desarrollo en conjunto.
El gateo en Carrusel
En la Escuela Infantil Carrusel ofrecemos propuestas de psicomotricidad y juego adaptadas a cada etapa. Dejamos espacio para moverse, alcanzar materiales y explorar con seguridad, respetando el ritmo de cada niño.
Después de ti, en las mejores manos




